El rib eye es uno de los cortes más apreciados para preparar a la parrilla gracias a su marmoleo natural, que aporta jugosidad y un sabor intenso. Prepararlo correctamente permite resaltar todas sus cualidades y obtener una textura suave y deliciosa.

Con una técnica sencilla y algunos consejos básicos, es posible lograr un resultado digno de un restaurante especializado.

Ingredientes

Para preparar un rib eye perfecto necesitarás:

  • 1 corte de Rib Eye de buena calidad
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra recién molida
  • Un poco de aceite de oliva
  • Mantequilla (opcional)
  • Ajo y romero para aromatizar (opcional)

Preparación

Antes de cocinar, deja que el corte repose a temperatura ambiente durante aproximadamente 20 minutos. Esto ayuda a que la carne se cocine de manera más uniforme.

Sazona generosamente ambos lados del rib eye con sal gruesa y pimienta negra. Si deseas intensificar el sabor, puedes añadir una ligera capa de aceite de oliva.

Coloca el corte sobre una parrilla o sartén muy caliente y cocina durante 3 a 4 minutos por lado, dependiendo del grosor del corte y del término que prefieras.

Durante los últimos segundos de cocción puedes agregar una pequeña porción de mantequilla junto con ajo y romero para darle un toque aromático.

El reposo de la carne

Una vez retirado del fuego, es importante dejar reposar el rib eye durante 3 a 5 minutos antes de cortarlo. Este paso permite que los jugos se redistribuyan dentro de la carne, logrando una textura más jugosa.

El resultado será un rib eye con una costra dorada por fuera y un interior jugoso y lleno de sabor, ideal para disfrutar en una buena parrillada.

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